Tras un largo tiempo de búsqueda, localizamos en julio de 1997 una finca de más de 1000 has, Los Trenzones, con una altitud única de 800 m en pleno corazón de La Mancha, entre las provincias de Cuenca y Toledo. Una orografía espectacular, suelos pobres, poco profundos y calcáreos, buena pluviometría, en fin, condiciones óptimas para la maduración del fruto y el sabor de sus vinos.